jueves, 26 de marzo de 2015

Cómo ayudar a enfermos de depresión de la tercera edad

Un 30% de los mayores de 65 años padece esta dolencia

Todas las edades tienen sus cosas buenas, pero también inconvenientes. La tercera edad trae consigo tiempo para descansar y desarrollar actividades que se aplazaron en otras épocas de la vida, cuando la mayoría de las personas están ocupadas con su actividad laboral y el cuidado de los hijos. Se entiende que en gran medida desaparecerá el estrés, al disminuir por regla general el número de responsabilidades

mientras que el tiempo de ocio aumenta.

Sin embargo, alcanzar la senectud también supone la aparición de factores que afectan negativamente al estado de ánimo. La decadencia física, los cambios de hábitos que trae consigo la jubilación, la aparición de enfermedades y trastornos o la pérdida de amigos y familiares de la misma generación pueden derivar en sentimientos negativos como la tristeza, que a su vez provocan aislamiento social y la tan temida depresión, uno de los trastornos que con mayor frecuencia afectan a los ancianos. Se estudian en la actualidad las evidencias de que los cambios físicos asociados al envejecimiento, como la reducción de las concentraciones de fosfato en la sangre, también pueden aumentar el riesgo.

miércoles, 25 de marzo de 2015

La felicidad llega en los años de la vejez, no en la juventud

Las personas adultas tienen más emociones positivas que las jóvenes y, por lo tanto, son más felices. Estas son las principales conclusiones del estudio Mood Regulation in Real Time: Differences in the Role of Looking, publicado en la revista científica Current Directions in Psychological Science, en el que se demostró cómo la gente mayor tiene más capacidad para superar las adversidades que los jóvenes. Unos resultados que contradicen la creencia popular que asocia la juventud al momento vital de mayor felicidad y relega la vejez al sufrimiento por la decadencia física e intelectual.

El director de la investigación, Derek Isaacowitz, profesor de psicología en la Northeastern University, explica que la gente mayor tiende a intensificar las situaciones que les reportan emociones positivas, mientras que resta importancia y se evade fácilmente de las negativas. Esta búsqueda de los patrones positivos entre las personas mayores se refuerza en la medida en que la situación sea más adversa o se esté de peor humor. Todo lo contrario que en el caso de las personas de menor edad, que tienden a recalcar la importancia de los acontecimientos negativos y no tienen tanta destreza para encajar ciertas situaciones vitales adversas.

Prolongar las alegrías y acortar las tristezas

En las conclusiones del estudio se pone de relieve la relación directa entre la felicidad o el buen estado de ánimo y la voluntad con la que se trata de buscarlo. El correcto manejo de la atención es uno de los elementos que más ayudan a la hora de regular las emociones para ser capaces de recalcar lo bueno e ignorar lo malo. Una capacidad de control de los estímulos que se logra incrementar con la experiencia de los años, al contar así con más herramientas y estrategias cognitivas. Lo que sugiere una mayor adaptabilidad a los problemas médicos o de otra índole.

Los resultados del estudio también demuestran que en las personas mayores los estados positivos duran más y los negativos menos. Por tanto, con la edad, las personas tienen más facilidad para recuperarse rápidamente de sus penas, mientras que son capaces de prolongar mucho más en el tiempo las alegrías.

Desmontando falsas creencias

La felicidad se asienta en los recursos emocionales, los cuáles aumentan a medida que se van cumpliendo años. Estas conclusiones refuerzan otros estudios anteriores como el realizado por Peter Ubel, de la Universidad de Michigan, en el que participaron un total de 540 adultos que fueron divididos en dos grupos, el primero de edades comprendidas entre los 21 y los 40 años, y el segundo de 60 años en adelante.

Los integrantes del grupo de mayores de 60 años se declararon más felices que los que aún no habían cumplido los 40, pero a la hora de valorar cómo creían que se sentía la gente en función de la edad, la mayoría de participantes se mostraron convencidos de que las personas son más felices a los 30 que a los 70 años. Para Ubel, el secreto consiste simplemente en que “los tropiezos en la vida nos hacen más sabios, lo que provoca generalmente una mejoría en nuestras emociones”

Via elconfidencial.com

lunes, 23 de marzo de 2015

Fisioterapia respiratoria y Alzheimer

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa. Esto significa que es una enfermedad ocasionada por el mal funcionamiento del sistema nervioso central y que se caracteriza por ser una enfermedad progresiva (empeora con el tiempo). Afecta funciones básicas, empezando, en su primeros síntomas, con la memoria, hasta la última fase de la enfermedad donde el deterioro físico hace que el paciente sea totalmente dependiente.

¿Cómo puede sospechar alguien si tiene principios de Alzheimer? La asociación de Alzheimer ha creado un listado de las 10 señales que puede notar un paciente con principios de Alzheimer o cualquier otro tipo de demencia.

 Las 10 señales de advertencia de la enfermedad de Alzheimer

miércoles, 18 de marzo de 2015

La salud en la vejez inicia por los pies

Así, inicia un refrán popular y representa una gran verdad. ¿Cuántas veces hemos visto a los adultos mayores, jubilados o pensionados, sobre todo a mujeres mayores, que padecen algún problema en los pies?

En ocasiones, se trata de más de uno; entre callosidades, juanetes, uñeros, dedos en martillo, dedos montados o entrelazados como consecuencia del uso de zapatos estrechos y puntiagudos.

Muchas de estas personas piensan que ir al podólogo puede ser excesivamente costoso, temen daños en el hueso, sospechan que el remedio será peor que la dolencia, o sencillamente no encuentran a un especialista de los pies cerca de sus hogares.

lunes, 16 de marzo de 2015

Alzhéimer, cuanto antes peor

Solo el 10% de los casos de la enfermedad son de origen temprano, pero sus consecuencias son devastadoras

Un diagnóstico de alzhéimer es siempre una noticia devastadora, incluso para aquellos que no saben muy bien lo que se les viene encima. Pero es todavía más catastrófico cuando el diagnóstico se produce en personas menores de 65 años: se trata de alzhéimer de inicio precoz, que supone apenas del 10% de los casos, pero con unas consecuencias destructivas sobre la persona y su entorno, explica ABC la neuróloga Raquel Sánchez del Valle, de la Sociedad Española de Neurología.

La interpretación de Julianne Moore en la película ‘Siempre Alice’, por el que recibió el Óscar, ha llamado la atención sobre los casos de alzhéimer más precoces. Pero, como señala la neuróloga, «hay que saber diferenciar entre alzhéimer de inicio precoz o temprano y alzhéimer familiar».

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