lunes, 17 de noviembre de 2014

El anciano, mejor con unos kilos de más que delgado

Normalmente asociamos salud y delgadez, pero hay matices importantes si hablamos de ancianos. El geriatra Leocadio Rodríguez Mañas nos explica por qué es preferible no estar muy delgado en la Tercera Edad. No te pierdas la Masterclass "Cómo vivir con obesidad" el 9 de diciembre.

Leocadio Rodríguez Mañas es Jefe de Servicio de Geriatría en el Hospital Universitario de Getafe. Además enseña Medicina en la Universidad Europea de Madrid y encabeza varios proyectos de investigación. Una autoridad en la materia que revela datos poco conocidos sobre el peso ideal en los ancianos.

El doctor explica que “la relación entre peso y mortalidad en las personas mayores es casi la contraria a la que se produce en las personas jóvenes”.

 Así, “cuando se es mayor es preferible estar algo gordito". Es decir, es preferible "tener índices de masa corporal (IMC) entre 26 y 30, e incluso obesidad de grado 1, que estar delgado. Este año se ha publicado un metaanálisis en el Jama (The Journal of the American Medical Association) que muestra que en la relación entre mortalidad e IMC, el punto de menor relación se produce en torno a índices de masa corporal de 27 o 28. Y eso es sobrepeso”.

Esta cara tiene también su cruz: “la desventaja que hay es que cuanto más obeso eres, aunque vas a vivir más, el grado de artrosis y de deterioro funcional es mayor”.

“Otro ejemplo”, añade Rodríguez Mañas, es que “las mujeres viven más, pero viven peor. Tienen más deterioro funcional, más discapacidad. Los factores que condicionan la longevidad no son los mismos que condicionan un menor deterioro funcional”.

Mejor moverse que hacer dieta

De este modo, “los que tienen obesidad de grado 1 viven más”. Esto sucede porque “en los jóvenes, el aumento de peso se suele corresponder con el aumento de la grasa”.

En cambio, “en la persona mayor, el incremento de peso no se debe solamente al aumento de grasa, sino también al aumento de masa muscular. Y sí que se ha visto que hay una relación entre masa muscular y mayor supervivencia”.

Los ancianos pueden incluso padecer obesidad sarcopénica, que “es en la que coincide el aumento de grasa con la disminución de masa muscular. Estos pacientes están en un alto riesgo de deterioro funcional si se les aplica un tratamiento basado en dietas hipocalóricas. Si no se mueven, con la dieta hipocalórica van a perder más masa muscular que grasa. Y entonces tendríamos gorditos discapacitados”.

“Por eso, las dietas hipocalóricas están contraindicadas para los ancianos. Es preferible que pierdan peso haciendo ejercicio que reduciendo la ingesta".

Estas diferencias se producen porque la composición corporal se va modificando a lo largo de los años. “Al principio de la vida, casi toda la grasa es subcutánea, y luego, conforme vamos envejeciendo, con 40, 50 o 60 años, sobre todo si uno se dedica a engordar, lo que hace es aumentar la grasa visceral. No la subcutánea”. Y el exceso de esta grasa visceral es nocivo para el organismo, por eso conviene controlarla de cerca.

La grasa escondida

Pero los cambios no se detienen ahí. Cuando el individuo se acerca a los 65 o 70 años, se produce una tercera transformación.“La grasa visceral no sigue aumentando, e incluso disminuye. Pero se convierte en lo que se llama inter o intramiocitaria. Es decir, es grasa que se va infiltrando entre los haces de fibras musculares. Y esa grasa pegada al músculo se parece mucho más a la grasa visceral que a la subcutánea. Es grasa mala”.

“Se puede dar la paradoja de que haya ancianos que no sean gordos, pero que funcionen metabólicamente como si lo fueran. Porque esa grasilla que les infiltra el músculo funciona como grasa visceral”.

Pero, ¿de qué depende que se produzca más o menos grasa intramiocitaria? Según el doctor, “de la alimentación, del paso del tiempo, y fundamentalmente, del ejercicio que uno haga. Cuando uno hace ejercicio, y lo hace de forma continuada, porque un día no vale para nada, lo que uno hace es generar músculo. Y eso disminuye la cantidad de grasa”.

En cambio, “cuando uno es sedentario y está sentado siempre viendo la tele, no solo no genera masa muscular, sino que está creando esa grasilla que infiltra el músculo”. Por eso es tan importante introducir el ejercicio físico en la rutina de todos los individuos. Cada cual, según sus posibilidades físicas.

Fuente cuidadores.unir.net

domingo, 16 de noviembre de 2014

¿Cuidas de una persona mayor? Consejos para mantener su hidratación

¿Cuidas de una persona mayor? ¿Sabes cómo mantenerla siempre hidratada? A medida que nos hacemos mayores, disminuye nuestra sensación de sed. Por eso es tan importante que los familiares, amigos y las personas que cuidan a los mayores, conozcan de primera mano todos los síntomas de la deshidratación y los consejos para que estén bien hidratados. ¡Os los contamos!

Principales síntomas de la deshidratación

Existen tres niveles de deshidratación. Los síntomas del primer nivel se caracterizan por enrojecimiento y sequedad de piel y boca, sudoración excesiva, mucha sed y temperatura elevada.

Los síntomas se agudizan en un segundo nivel: dolor de cabeza, pulso acelerado, calambres y dolor de estómago.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Colágeno para unos huesos y tendones más elásticos y fuertes

Con el paso de los años nuestro organismo va perdiendo colágeno. Se trata de la proteína más abundante en el cuerpo humano y es fundamental para envejecer con unos huesos sanos y fuertes. Así, manteniendo unos niveles óptimos de colágeno podremos prevenir enfermedades relacionadas con las articulaciones y los huesos como: artrosis, osteoporosis, tendinitis o rotura de ligamentos. El colágeno nos ayudará a evitar este tipo de dolencias, consiguiendo un mayor nivel de calidad de vida.

¿Cuándo nos ayuda el colágeno?

    La artrosis es una enfermedad crónica que provoca dolor en las articulaciones. Al principio de la enfermedad sólo notaremos dolor en la articulación cuando se realiza un esfuerzo físico importante, cesando con el reposo. Pero con el paso de los años, el dolor se agudiza. El colágeno nos permitirá conseguir unas articulaciones más elásticas y resistentes porque es una proteína que capta el nivel adecuado de agua.

martes, 11 de noviembre de 2014

¿Por qué surge la pérdida de apetito en las personas mayores?

En casos de inapetencia en ancianos es preciso evitar la malnutrición y posibles carencias nutritivas mediante sencillas técnicas, fáciles de llevar a cabo

Un síntoma muy común en las personas mayores, que no se considera enfermedad, es la pérdida gradual de apetito o anorexia. En esta situación la ingesta de alimentos disminuye cada vez más, lo que provoca pérdida de peso y eleva el riesgo de malnutrición y de carencias nutritivas, así como el de infecciones y de otras alteraciones de la salud.

Cuando una persona reduce cada vez más su ingesta de alimentos por inapetencia es preciso conocer el motivo que provoca dicha situación. Las causas más comunes de pérdida de apetito son la ansiedad y la depresión, las infecciones y el tratamiento con determinados fármacos. En estos casos, cuando se resuelve el cuadro o se modifica la medicación, el apetito vuelve a la normalidad en poco tiempo.

Si la situación de inapetencia persiste, aumenta el riesgo de malnutrición y de carencias nutritivas, por lo que se ha de actuar cuanto antes para mejorar el bienestar y la calidad de vida de la persona.
¿Cómo actuar ante un cuadro de inapetencia persistente?

lunes, 10 de noviembre de 2014

Los flavanoles del cacao mejoran la memoria en las personas mayores

El declive de la memoria está casi visto como una característica típica del envejecimiento. Pero un nuevo estudio publicado en la revista Nature Neuroscience sugiere que puede no tiene que ser; investigadores de Columbia University Medical Center en Nueva York, Nueva York, dicen que los flavonoides de origen natural presentes en el cacao revirtieron la pérdida de memoria relacionada con la edad en los adultos mayores.

Según el equipo de investigación, incluyendo el autor principal, el Dr. Scott Pequeño, disminución de la memoria comienza en la adultez temprana, aunque no llega a ser muy notable hasta llegar a nuestros 50 y 60 años – cuando se sepa que la pérdida de memoria relacionada con la edad.

Estudios anteriores han sugerido que esta forma de pérdida de memoria puede deberse a los cambios en la función de una región del cerebro conocida como el giro dentado, pero que demuestra la asociación para ser causal ha sido un reto para los investigadores.

Los flavanoles que se encuentran en los granos de cacao se han relacionado con la mejora de las conexiones cerebrales en la circunvolución dentada de los ratones. Como tal, el Dr. Small y sus colegas querían ver si estos flavanoles impulsarían la función del giro dentado en los seres humanos y mejorar la memoria.

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