Medicamentos como levodopa no curan la enfermedad, sólo alivian sus síntomas.
Además, desarrollan una muela falsa podría sustituir a la bomba para que "los pacientes se olviden de la enfermedad".
En España, unas 150.000 personas viven con párkinson y cada año se detectan unos 10.000 nuevos casos. En el mundo hay unos cuatro millones de enfermos de este mal, caracterizado por el temblor en reposo, rigidez muscular, lentitud en los movimientos voluntarios e involuntarios y pérdida de reflejos posturales.
El párkinson representa el segundo trastorno neurodegenerativo por su frecuencia, situándose únicamente por detrás del alzhéimer. Los medicamentos actuales ni curan ni frenan la enfermedad, solo alivian sus síntomas.
El tratamiento más activo, la levodopa, pierde efectividad con el paso de los años. Los médicos se ven obligados a aumentar las dosis y la propia levodopa causa entonces trastornos psíquicos y caídas de la presión arterial con desmayos. Como cuenta Manuel Ansede en Materia, una muela inteligente puede abrir un camino a la esperanza.
